Vacaciones

Nos alegra deciros que este año nos hemos ido de luna de miel a Tailandia.

Un lugar donde las especies, los colores, los sabores,... la modernidad y lo legendario se une para tejer una preciosa cultura y buenos haceres que posee Tailandia

Hemos disfrutado muchísimo a lomos de elefantes, comiendo su gastronomía callejera, si hemos comido grillos.

Tenemos la satisfacción de que no es como lo pintan, al menos en nuestro recorido hemos vivido muchas gratas experiencias.

Después de una gran espera en Estambul, donde las cervezas están supercaras, llegamos a nuestro primer destino:

Bangkok; en el cual existen muchas templos budistas que ver.

Después de dos días en Bangkok fuimos de excursión hacía el norte con dos parejas más.

Donde visitamos Sukhotai, Ayutthaya, Lopburi.

Nos encaminamos a Chiang Rai, y su frontera con Birmania y Laos.

Desde el norte de Tailandia fuimos a Chiang Mai, donde coincidimos con el festival de las luces.

Cuando creíamos que no había más nos encaminamos de nuevo al aeropuerto de Bangkok hacía Phuket.

En Phuket sólo existían bares a rebosar de extranjeros, playas preciosas pero minadas de alemanes, y marisco a muy buen precio.

Lo mejor de Phuket, los masajes Thai en Sweet Lemongrass Massage.